Tomás Scillamá llega a Chacabuco con un taller audiovisual y un documental que transforma la memoria familiar en historia viva
El realizador presentará este domingo su documental 'Corazón Político: Historia de mi sangre peronista' y brindará un taller abierto sobre comunicación audiovisual, redes sociales e inteligencia artificial.
La memoria familiar puede quedar guardada en una caja, en una foto vieja o en una cinta olvidada. Pero a veces, también puede transformarse en una película capaz de emocionar, abrir debates y volver a conectar a las personas con su propia historia. Eso fue lo que le ocurrió a Tomás Scillamá, director audiovisual con más de 20 años de trayectoria, que este domingo llegará a Chacabuco para presentar su documental 'Corazón Político: Historia de mi sangre peronista' y brindar además un taller gratuito de comunicación audiovisual abierto a toda la comunidad.
La propuesta, impulsada junto a Ágora Asociación Civil y acompañada por distintos espacios culturales locales, promete convertirse en una jornada donde el cine, la comunicación y las historias familiares se encuentren cara a cara con el público.
El taller se realizará el domingo 10 de mayo a las 17:30 horas en Mendoza 132, Chacabuco, y estará orientado a emprendedores, docentes, estudiantes, creadores de contenido y cualquier persona interesada en aprender a comunicar mejor utilizando herramientas audiovisuales.
Entre las temáticas que abordará Scillamá aparecen cuestiones muy actuales: inteligencia artificial, comunicación no verbal, fotografía y video profesional, redes sociales y nuevos medios. Pero lejos de plantearlo como una clase tradicional, el realizador propone un espacio participativo y cercano.
'Quiero que la gente lleve sus dudas, sus proyectos y sus inquietudes. La idea es trabajar juntos y compartir herramientas concretas desde la experiencia', expresó durante una entrevista radial previa a su llegada a la ciudad.
Con una extensa carrera en cine, televisión, publicidad y producción audiovisual, Scillamá también se desempeña actualmente en el ámbito de la comunicación digital y redes sociales. Sin embargo, detrás de la experiencia técnica hay una historia profundamente humana que dio origen a su documental.
La película nació casi por casualidad, hace más de veinte años, cuando junto a sus hermanos decidió grabar largas charlas con su abuelo materno. Lo que comenzó como un simple registro familiar terminó convirtiéndose, con el paso del tiempo, en una obra cinematográfica atravesada por la memoria, la política y los vínculos afectivos.
'Años después encontré ese material guardado y entendí el valor enorme que tenía. Mi abuelo no solo contaba su vida: estaba contando parte de la historia del país desde adentro de una familia', relató.
A partir de allí comenzó un trabajo artesanal y paciente que le llevó más de una década. Revisó archivos, entrevistó a tíos y familiares, investigó documentos históricos y trabajó junto al Archivo General de la Nación para reconstruir momentos claves de la historia argentina.
El resultado es un documental íntimo y emotivo que combina testimonios familiares con imágenes históricas restauradas y coloreadas digitalmente, muchas de ellas vistas por primera vez de esa manera. Allí aparecen el surgimiento del peronismo, el 17 de octubre de 1945, los conflictos políticos, los golpes de Estado y las tensiones ideológicas vividas dentro de una misma familia.
Pero lejos de buscar una mirada confrontativa, la película pone el foco en los afectos, en la convivencia y en la humanidad detrás de las diferencias políticas.
'En mi familia había radicales, peronistas, había de todo. Y aun así convivían, se querían y seguían siendo familia. Eso también habla de nuestro país', sostuvo el director.
La proyección de 'Corazón Político' se realizará el domingo 10 de mayo a las 19 horas en el Teatro Italiano de Chacabuco y contará además con un espacio de intercambio posterior con el público, donde los asistentes podrán compartir reflexiones, preguntas y emociones despertadas por la película.
Más allá del cine y la política, la llegada de Tomás Scillamá a Chacabuco propone algo todavía más profundo: detenerse un momento para escuchar historias, recuperar memorias y pensar cómo se construyen hoy los relatos que compartimos.
Porque en tiempos donde todo parece inmediato y fugaz, hay voces que todavía merecen ser escuchadas con calma.