Con anécdotas, humor, emoción y profundas reflexiones sobre la vejez, la salud mental y la importancia de los vínculos, el profesor y referente social 'Chino' Benac pasó por los estudios de la radio y dejó una entrevista cargada de recuerdos y enseñanzas.
Entre risas, comenzó hablando de su prótesis y de cómo decidió tomarse esa situación con humor. 'En mi casa hacemos humor negro con esto. Si no te lo tomás así, se hace difícil', contó, mientras relataba divertidas anécdotas junto a Miriam, su compañera, quien además celebraba su cumpleaños.
Durante la charla, Benac profundizó sobre los talleres de estimulación cognitiva y motriz que coordina actualmente. Uno de ellos funciona los jueves en el salón de Luz y Fuerza y reúne a decenas de adultos mayores que encuentran allí un espacio de encuentro, movimiento y alegría.
'Nos reímos mucho, y está comprobado médicamente que la risa estimula el cerebro', expresó. Según explicó, las actividades no solo apuntan a la memoria o al razonamiento, sino también al equilibrio, la coordinación y el bienestar emocional.
El Chino remarcó además la importancia de que las personas mayores continúen activas y con proyectos propios. En ese sentido, fue crítico con ciertas dinámicas familiares actuales.
'Los neurólogos dicen que hay que volver a moverse. Muchas veces a los abuelos los dejan encerrados en la casa cuidando nietos mientras los chicos están con el celular. Eso no le hace bien ni a los abuelos ni a los chicos', señaló.
Para Benac, el juego compartido, las reuniones sociales y las actividades grupales son fundamentales para mantener una buena calidad de vida en la adultez mayor. Recordó viejas costumbres como jugar a las cartas, reunirse con amigos o compartir tardes enteras conversando.
Otro de los ejes de la entrevista fue el valor de equivocarse. 'La sociedad no nos enseñó a aceptar el error. En nuestros grupos trabajamos mucho eso: equivocarse, volver a intentar y reírse también de uno mismo', explicó.
En ese marco, destacó el caso de una participante que logró mejorar notablemente su coordinación luego de insistir y practicar ejercicios simples con elementos cotidianos.
La charla también derivó hacia los históricos campamentos estudiantiles que marcaron generaciones enteras en Chacabuco. Allí aparecieron recuerdos, canciones, historias de micros rotos, noches en el desierto y viajes eternos hacia Bariloche.
'El viaje era parte del campamento. Compartir el colectivo, cantar, jugar, convivir. Eso también educaba', recordó emocionado.
Entre las anécdotas más desopilantes, relató cómo una vez debieron entretener a decenas de estudiantes en pleno desierto mientras esperaban un micro de reemplazo en la madrugada, utilizando juegos, estrellas y canciones para mantener unido al grupo.
También hubo espacio para la emoción al recordar a Claudio, histórico compañero de la radio, y a distintas personas vinculadas a la educación, la salud y la vida social de la ciudad.
Con la sensibilidad que lo caracteriza, Benac dejó una reflexión final que atravesó toda la entrevista: 'Siempre hay que tener una meta, una zanahoria adelante. Lo importante no es llegar, sino seguir caminando'.