Nicolás Sánchez es el nuevo dueño de Pulidos El Olímpico, un taller histórico de Chacabuco con más de 75 años de trayectoria en el rubro del pulido y cromado artesanal. Tras el fallecimiento de su jefe —a quien define como un padre de oficio—, Nicolás atravesó uno de los momentos más difíciles de su vida: perdió su trabajo, su estabilidad y tuvo que replantearse el futuro desde cero.
Formado durante más de media vida en un oficio cada vez más escaso, Sánchez decidió asumir el desafío de continuar con una tradición que hoy está en vías de extinción. 'Los pulidores y cromadores somos cada vez menos. Es un trabajo artesanal, de mucho detalle, que lleva tiempo y conocimiento', explicó durante la entrevista.
El pulido y cromado no es un proceso simple: implica tratamientos químicos, limpieza, desbaste, pulidos progresivos y distintos baños —cobre, níquel y cromo— donde el pulido es la base esencial. 'Si una pieza no está perfectamente pulida, con el tiempo el cromo se salta. Todo empieza ahí', señaló.
Pero más allá de la técnica, Nicolás destacó el valor emocional de su trabajo. Muchas de las piezas que llegan a su taller tienen historia: pavas, fuentes, bicicletas, carruajes antiguos, cubiertos, arañas y objetos heredados de abuelos o bisabuelos. 'No es solo restaurar metal, es devolverle vida a algo que tiene recuerdos familiares', expresó.
Pulidos El Olímpico recibe trabajos no solo de Chacabuco, sino también de la región y de provincias como Mendoza, Rosario y Junín. Gracias al boca en boca —históricamente el motor del taller— y a las redes sociales, el oficio vuelve a ponerse en movimiento.
La reapertura del taller significó también una historia de resiliencia personal y familiar. Acompañado por su esposa, su hija, familiares y amigos, Nicolás logró reconstruirse tras el golpe. 'Aprendí quién estaba y quién no. Arrancamos de cero, pero con ganas', afirmó.
Hoy, Pulidos El Olímpico vuelve a abrir sus puertas, manteniendo viva una tradición artesanal que forma parte de la identidad local y que demuestra que, aun en tiempos difíciles, el saber hacer y la pasión pueden renacer.