Este sábado 19 de septiembre, desde las 15 horas, se realizará en la Plaza San Martín de Chacabuco la denominada 'Marcha de la Bronca', una convocatoria que tendrá réplicas en distintas ciudades del país y que, según explicó Eduardo Bunster en una entrevista radial, busca reunir a sectores sociales, sindicales, culturales, universitarios, de la discapacidad, jubilados, trabajadores y vecinos que quieran expresar su rechazo a las políticas implementadas por el gobierno de Javier Milei.
Bunster explicó que la iniciativa comenzó a gestarse a partir de una serie de encuentros realizados principalmente en la Ciudad de Buenos Aires y que luego comenzó a reproducirse en distintos puntos del país, entre ellos Córdoba, Paraná y Rosario. La propuesta, según señaló, fue construyéndose mediante asambleas locales en las que confluyeron distintos sectores que atraviesan conflictos o reclamos vinculados con las políticas nacionales.
En Chacabuco, la convocatoria tendrá una característica abierta y participativa. Habrá expresiones artísticas y culturales, músicos, una radio abierta y la posibilidad de que feriantes y distintos sectores de la comunidad se incorporen a la jornada. Bunster remarcó especialmente que la radio abierta estará disponible para que quienes concurran puedan expresar sus reclamos y preocupaciones.
'Es un espacio abierto para que cada uno venga y diga lo que tiene que decir', sostuvo hacia el final de la entrevista.
Una convocatoria que busca reunir distintos reclamos
Durante la conversación, Bunster enumeró una serie de sectores que, desde su perspectiva, atraviesan dificultades como consecuencia de las políticas del actual Gobierno nacional.
Mencionó particularmente a las universidades, en relación con las dificultades de financiamiento que atraviesan y con el sostenimiento de sus actividades, incluyendo la investigación. También hizo referencia a los sectores de la discapacidad, a los trabajadores y a las movilizaciones de jubilados que se desarrollan semanalmente.
En el caso de las universidades, vinculó el reclamo con las leyes que establecen mecanismos de financiamiento y sostuvo que, aun cuando existen marcos legales, el problema aparece cuando los recursos necesarios no llegan en la medida que los sectores consideran necesaria.
Otro de los ejemplos que puso sobre la mesa fue el del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA). Bunster explicó que, según su interpretación, el organismo cuenta con mecanismos propios de financiamiento vinculados a determinados impuestos y cuestionó que esos recursos puedan terminar teniendo otro destino.
Su planteo fue más allá del caso específico del cine: sostuvo que existe un problema general cuando leyes que reconocen derechos o crean organismos no cuentan, según su visión, con los recursos suficientes para cumplir los objetivos para los cuales fueron establecidos.
En ese sentido, definió esas situaciones como un incumplimiento de leyes y habló de posibles desvíos o utilización de recursos para fines diferentes a los previstos. Se trata de una interpretación y denuncia formulada por el entrevistado durante la entrevista.
El Garrahan y los reclamos por salud
Bunster también incorporó a su análisis la situación del Hospital Garrahan, al que mencionó como otro de los motivos que, desde su perspectiva, alimentan el malestar social.
Recordó los reclamos de trabajadores y profesionales del hospital y señaló que allí la discusión presupuestaria adquiere una dimensión particularmente sensible por tratarse de una institución que atiende a niños y adolescentes provenientes de distintos puntos del país.
Para Bunster, la discusión sobre el financiamiento estatal no puede reducirse exclusivamente a una cuestión contable, sino que debe analizarse en relación con las consecuencias concretas que las decisiones presupuestarias tienen sobre las personas que dependen de esos servicios.
Jubilados: más allá del bono
Otro de los ejes centrales de la entrevista fue la situación de los jubilados.
Bunster cuestionó que el debate público se concentre únicamente en el valor del bono que reciben quienes cobran haberes mínimos y sostuvo que el problema previsional es mucho más amplio.
En su análisis, también señaló dificultades relacionadas con el acceso a medicamentos, especialmente para adultos mayores, y vinculó el nivel de los haberes con la posibilidad concreta de afrontar los gastos cotidianos y los tratamientos necesarios.
El entrevistado planteó además interrogantes sobre el futuro del sistema previsional y sobre la cantidad de trabajadores que podrán acceder a una jubilación en los próximos años, relacionándolo con los cambios que, según su interpretación, podrían producirse sobre el empleo estable.
Su argumento fue que la discusión previsional no debería limitarse al ingreso actual de los jubilados, sino incorporar también la cuestión de cómo se financiará el sistema en el futuro.
'Con la bronca no alcanza'
Uno de los conceptos centrales de la entrevista apareció cuando Bunster planteó que la movilización debe estar acompañada por una comprensión más profunda de las razones que, desde su perspectiva, explican la situación económica y social.
'Con la bronca no alcanza', afirmó.
A partir de allí, introdujo una lectura histórica sobre la economía argentina y la deuda externa. Hizo referencia al documental Memoria del saqueo, de Pino Solanas, y sostuvo que el proceso de endeudamiento y las políticas económicas que cuestiona no comenzaron con el actual Gobierno.
En particular, mencionó el informe elaborado por Alejandro Olmos y el fallo del juez Jorge Ballestero sobre la deuda externa argentina, y sostuvo su interpretación de que allí existe un antecedente para considerar parte de esa deuda como ilegítima y fraudulenta.
Desde su perspectiva, comprender el origen de los problemas económicos resulta indispensable para entender los motivos de las actuales movilizaciones.
'Si no entendemos el origen de por qué todos los recursos, aun los que están previstos por ley, (...) se convierten en papel mojado', sostuvo al desarrollar su argumento.
Una crítica al modelo económico y al rol del Estado
La entrevista también tomó un rumbo más amplio hacia el modelo económico que Bunster atribuye al Gobierno de Milei.
El entrevistado vinculó distintas medidas —entre ellas la Ley Bases, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y las modificaciones que mencionó en materia fiscal— con un mismo proyecto político que, según su interpretación, apunta a ampliar la participación privada en áreas y recursos que históricamente estuvieron bajo control estatal.
Bunster cuestionó particularmente la concesión o privatización de servicios y recursos públicos y sostuvo que se trata de una continuidad de procesos iniciados décadas atrás.
En ese marco, realizó una defensa explícita del papel del Estado como impulsor de la obra pública, de los servicios y de determinadas actividades económicas.
Su argumento fue que la obra pública no solamente permite construir infraestructura, sino que también genera empleo y actividad económica.
Como ejemplo cercano, llevó la discusión a la situación de la Ruta Nacional 7 y las obras inconclusas de la autovía en la zona. Recordó las movilizaciones de vecinos que se habían producido años atrás para reclamar la continuidad de la obra y cuestionó la falta de una reacción social equivalente en el presente.
'Si acá el Estado no financia, no hay obras. Si el Estado no concede lo que es lo público, no hay servicios', sostuvo.
Para Bunster, las obras paralizadas representan además una pérdida económica por los trabajos que deberán rehacerse y por la actividad que dejó de generarse alrededor de esos proyectos.
El reclamo por la Ruta 7 y una mirada sobre Chacabuco
La referencia a la autovía tuvo especial importancia dentro de la entrevista porque permitió trasladar la discusión nacional al ámbito local.
Bunster recordó a los vecinos autoconvocados que habían reclamado por la obra durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y preguntó por qué ese reclamo perdió fuerza posteriormente.
Su explicación estuvo vinculada con las políticas de obra pública y con la participación del Estado en grandes proyectos de infraestructura.
En ese sentido, sostuvo que la situación de la Ruta 7 también forma parte de las razones por las cuales considera necesaria una mayor participación ciudadana.
Para el entrevistado, la discusión no debería limitarse a las grandes movilizaciones nacionales, sino incorporar también los problemas concretos que afectan cotidianamente a las comunidades.
Sindicatos, protesta y 'disciplinamiento'
Otro de los temas abordados fue la situación del movimiento sindical.
Ante la pregunta sobre las dificultades que atraviesan algunos trabajadores y sindicatos para realizar medidas de fuerza, Bunster planteó que la amenaza de sanciones y la posibilidad de perder personerías jurídicas pueden funcionar, desde su perspectiva, como mecanismos de control sobre las organizaciones.
Recordó que los sindicatos argentinos comenzaron a organizarse antes de contar con el actual esquema de regulación estatal y sostuvo que la regulación jurídica también puede convertirse en una herramienta de control social.
En ese marco, cuestionó las políticas que, según su interpretación, buscan limitar la capacidad de negociación sindical y mencionó como ejemplos algunos conflictos en los que acuerdos alcanzados entre sindicatos y empresas fueron posteriormente cuestionados o vetados.
También realizó una crítica a sectores de la dirigencia sindical, a los que acusó de permanecer inmóviles frente a determinadas políticas a cambio de conservar espacios de poder o determinadas estructuras económicas.
Se trata, nuevamente, de una interpretación política expresada por Bunster durante la entrevista.
'El 2027 queda demasiado lejos'
La discusión derivó también hacia el escenario político de los próximos años.
Bunster sostuvo que para numerosos sectores afectados por la situación económica, esperar hasta 2027 resulta demasiado lejano.
'El 2027 queda demasiado lejos', afirmó, al considerar que los problemas actuales requieren respuestas y organización en el presente.
Sin embargo, diferenció la movilización convocada para este sábado de una eventual construcción electoral.
Explicó que la 'Marcha de la Bronca' no constituye, según los organizadores, un armado político electoral, aunque sostuvo que la movilización debería tener continuidad y que, posteriormente, podría dar lugar a formas de organización política.
Para Bunster, esa eventual organización debería tener como protagonistas a trabajadores y trabajadoras y no quedar limitada a las estructuras partidarias tradicionales.
Una convocatoria abierta a distintos sectores
Hacia el final de la entrevista, Bunster hizo especial hincapié en que la convocatoria de Chacabuco pretende superar las fronteras de una organización partidaria determinada.
Reconoció la participación de sectores de izquierda y mencionó al Partido Obrero y al MST, pero destacó que también participan jóvenes independientes, vecinos y sectores que no forman parte de estructuras partidarias.
Además, señaló que integrantes de la Comisión por la Memoria confirmaron su presencia en la jornada.
La intención, según explicó, es que cada sector pueda llevar sus propios reclamos y expresarlos en un mismo espacio.
'Esto es un espacio abierto para que cada uno venga y diga lo que tiene que decir', remarcó.
En esa línea, pidió respeto hacia quienes decidan participar y hacia quienes no lo hagan, y definió la propuesta como una instancia de 'unidad de acción' entre sectores diferentes.
Arte, cultura y radio abierta en Plaza San Martín
La actividad comenzará a las 15 horas del sábado 19 de septiembre en la Plaza San Martín.
Además de la manifestación política, la organización prevé incorporar distintas expresiones culturales y artísticas. Habrá personas que cantarán, otras manifestaciones artísticas y una convocatoria a los feriantes que quieran acercarse.
También funcionará una radio abierta, pensada como un espacio para que quienes participen puedan expresar sus reclamos.
Bunster invitó especialmente a aquellos sectores que, según su lectura, también están afectados por la situación económica, como el comercio, al que relacionó con la caída del consumo.
La convocatoria, explicó, pretende que cada uno pueda expresar aquello que considera que está afectando su realidad cotidiana.
La propuesta se completa con una idea que atravesó buena parte de la entrevista: para Bunster, la movilización no debería terminar simplemente en la expresión del descontento.
Su planteo es que la protesta sea también un punto de partida para debatir las causas de los problemas económicos y sociales, construir espacios de participación y, eventualmente, avanzar hacia nuevas formas de organización.
'Con la bronca no alcanza', insistió durante la entrevista.
La cita queda planteada entonces para este sábado 19 de septiembre, a partir de las 15 horas, en la Plaza San Martín deChacabuco, en el marco de una jornada que sus organizadores presentan como una expresión local de una convocatoria que tendrá lugar también en otras ciudades del país.