El médico pediatra Marcos Merlo analizó la situación sanitaria actual y destacó que las enfermedades respiratorias propias del invierno están generando una alta demanda de consultas médicas, aunque con una baja tasa de internaciones.
'El virus que está copando la parada es la influenza, es decir, el virus de la gripe', explicó el profesional, quien trabaja tanto en Chacabuco como en hospitales de Buenos Aires. Según detalló, los cuadros respiratorios predominantes son bronquiolitis y neumonías virales en los más pequeños.
A pesar del aumento de consultas, Merlo llevó tranquilidad al señalar que la tasa de internación ronda apenas el 2%, una cifra inferior a la registrada durante el año pasado. 'Tenemos mucha consulta ambulatoria, pero pocas internaciones. Esto demuestra el impacto positivo de las campañas de vacunación', sostuvo.
La importancia de la vacunación
El pediatra recordó que la vacuna antigripal es obligatoria para niños de entre 6 meses y 2 años, además de las embarazadas en cualquier trimestre de gestación.
'Los bebés menores de seis meses están protegidos por los anticuerpos que reciben de la madre durante el embarazo. A partir de esa edad comienza la vacunación directa del niño', explicó.
También deben vacunarse los grupos de riesgo, entre ellos niños con asma, cardiopatías congénitas, enfermedades renales crónicas, pacientes oncológicos y otras patologías que comprometan su salud.
Merlo remarcó que, incluso para quienes no pertenecen a grupos de riesgo, vacunarse siempre es recomendable. 'La peor vacuna es la que no se da. Además de protegernos individualmente, contribuimos a la inmunidad de rebaño y reducimos la circulación del virus', afirmó.
Prevención: hábitos que siguen siendo fundamentales
El especialista insistió en que muchas de las medidas aprendidas durante la pandemia continúan siendo efectivas para prevenir enfermedades respiratorias.
Entre las principales recomendaciones mencionó:
Estornudar en el pliegue del codo.
Lavarse frecuentemente las manos.
Utilizar alcohol en gel cuando no sea posible higienizarse con agua y jabón.
Ventilar los ambientes varias veces al día.
Favorecer la ventilación cruzada.
Evitar permanecer en espacios cerrados y con aglomeración de personas.
'El frío no enferma. Lo que favorece los contagios son los ambientes cerrados donde circulan los virus', aseguró.
El papel de la fiebre
Otro de los temas abordados fue la preocupación que suele generar la fiebre en las familias.
'La fiebre es una respuesta del sistema inmunológico que está luchando contra una infección. Bajarla sirve para dar confort al paciente, pero no necesariamente para curar la enfermedad', explicó.
Merlo recomendó evitar la consulta inmediata ante las primeras horas de fiebre, salvo que existan signos de alarma o antecedentes específicos, como convulsiones febriles.
'Muchas veces, durante las primeras 24 o 48 horas de un proceso viral, el médico tampoco encuentra elementos suficientes para definir un diagnóstico. Es importante observar la evolución y no saturar innecesariamente las guardias', indicó.
Mocos, hidratación y cuidados
El pediatra destacó que uno de los tratamientos más importantes para los cuadros respiratorios infantiles es la denominada 'higiene del moco', que incluye nebulizaciones, vaporizaciones, lavados nasales y otras estrategias para fluidificar las secreciones.
En los bebés, esta práctica resulta fundamental porque la congestión nasal puede dificultar la alimentación y la hidratación.
'Antes de amamantar, muchas veces hay que despejar la nariz para que el bebé pueda respirar correctamente mientras toma el pecho', explicó.
Actividad física y vida saludable
Lejos de recomendar el reposo absoluto para todos los casos, Merlo destacó los beneficios del movimiento y la actividad física.
'El deporte produce broncodilatación, mejora la oxigenación y aporta beneficios para todo el organismo. Si el niño tiene solamente mocos y se siente bien, puede seguir realizando actividad física', señaló.
Además, remarcó que una vida saludable se construye sobre cinco pilares fundamentales: alimentación equilibrada, actividad física, descanso adecuado, manejo del estrés y vínculo con el entorno.
'El músculo es considerado hoy uno de los órganos más importantes para la longevidad. Mantenerse activo es clave para una mejor calidad de vida', concluyó.
Finalmente, el médico recordó la importancia de sostener los esquemas de vacunación, no sólo contra la gripe, sino también contra COVID-19 y neumonía en los grupos indicados.