Las terapeutas Flor de Luya González Almazán e Itzel Montero llegaron al país para compartir su experiencia en el abordaje integral, multidisciplinario y sensorial de la neurodivergencia en la infancia. Brindarán una conferencia clave para familias, docentes y profesionales de la salud.
La ciudad de Chacabuco se prepara para recibir una propuesta formativa y de concientización de primer nivel internacional. Este miércoles 30 de septiembre, a las 18:00 horas, el Teatro Italiano será el escenario de una disertación abierta sobre neurodesarrollo infantil, procesos sensoriales y pautas de crianza en la neurodivergencia. La propuesta es con entrada libre y gratuita, y no requiere inscripción previa, facilitando el acceso a toda la comunidad interesada.
Las disertantes son las destacadas especialistas mexicanas Flor de Luya González Almazán (neurolingüista y psicopedagoga) e Itzel Montero (fisioterapeuta y kinesióloga pediátrica certificada en integración sensorial). Ambas profesionales lideran los equipos de las instituciones DIL (Desarrollo Integral del Lenguaje) y BMT en la Ciudad de México, centros de vanguardia que trabajan en estrecha colaboración con tratamientos médicos complejos. Su llegada a Chacabuco se concretó gracias a la iniciativa de Jorgelina Soñéz y Sebastián de Titto, una familia de Chacabuco cuyo hijo, Facundo, ha sido paciente de este equipo en el exterior, logrando significativos avances gracias a su enfoque terapéutico.
La pirámide del desarrollo: por qué lo sensorial es la base de todo
Durante su presentación ante los medios locales, las terapeutas explicaron los fundamentos del modelo de trabajo que implementan en México y que vienen a difundir. El eje central de su paradigma radica en respetar las fases naturales del sistema nervioso central
"Muchas veces los padres o las escuelas nos llegan con la urgencia de que el niño hable o aprenda a escribir, pero no podemos construir esos procesos superiores si la base está desorganizada", puntualizó Flor de Luya González. Según explicaron, el desarrollo motor y el procesamiento de las sensaciones constituyen el primer piso de la pirámide del neurodesarrollo. En la cúspide se encuentra el lenguaje verbal, una función que depende directamente de que las etapas previas estén consolidadas. Si esa estructura inicial falla, se generan lo que denominan "falsos aprendizajes" y una posterior desorganización de la conducta.
En este sentido, Itzel Montero, especialista en integración sensorial, profundizó sobre el impacto de sentidos menos conocidos por el común de la gente, como el sistema propioceptivo y el vestibular, encargados de regular el tono muscular, el movimiento y la posición del cuerpo. "Trabajamos sobre el arousal o nivel de alerta del sistema nervioso. Si un niño necesita moverse constantemente o saltar para satisfacer una necesidad interna de estímulo, su cerebro no podrá estar atento para incorporar un aprendizaje académico o desarrollar el habla", detalló
Desmitificando el "berrinche": la mirada terapéutica de las crisis
Uno de los puntos más enriquecedores del abordaje de las profesionales es la reinterpretación de las conductas disruptivas en niños con desafíos en el desarrollo. Lejos de catalogar los llantos o crisis como meros caprichos o "berrinches", las expertas instan a analizar qué está sintiendo y cómo está organizando el mundo ese niño. Muchas conductas que se malinterpretan en los colegios como indisciplina son, en realidad, búsquedas desesperadas del niño por regular su cuerpo ante un entorno que lo abruma sensorialmente.
Incluso, González Almazán dejó una reflexión que suele sorprender a las familias: "Cuando un niño que solía ser sumiso o excesivamente tranquilo empieza a manifestar conductas de oposición o rabieta, para nosotras como terapeutas es un motivo de celebración. Eso nos indica que el niño está tomando conciencia del mundo, que empieza a discriminar lo que quiere y lo que no. El desafío es que aún no sabe cómo expresarlo de manera asertiva, y ahí es donde intervenimos".
Un modelo de puertas abiertas y sin "egos profesionales"
A diferencia de los esquemas terapéuticos tradicionales donde las sesiones se realizan a puertas cerradas, el centro que lideran en México propone un espacio terapéutico abierto y transparente. Los padres o tutores ingresan al consultorio, observan la dinámica y, en los últimos 10 minutos de cada sesión, reciben una devolución detallada y recomendaciones concretas.
El objetivo fundamental es empoderar y capacitar a la familia, ya que son quienes conviven con el niño las 24 horas del día. Este nivel de involucramiento también se extiende a los acompañantes terapéuticos o "sombras" escolares. Las especialistas sostienen que es vital unificar criterios entre médicos neuropediatras, terapeutas, maestros y familias para que las estrategias de regulación conductual y sensorial se repliquen en todos los entornos del menor.
Finalmente, las profesionales hicieron un firme llamado a deponer los "egos profesionales" que a veces aíslan la información entre los distintos especialistas de la salud. "El conocimiento debe compartirse. Trabajamos con familias de todo el mundo que hacen sacrificios económicos y emocionales enormes, depositando todas sus esperanzas en nosotros. Lo menos que podemos hacer es ofrecer un abordaje integral y humano", concluyeron.
La cita de mañana en el Teatro Italiano representa una oportunidad única para la comunidad de Chacabuco de incorporar nuevas herramientas y avanzar hacia una verdadera inclusión social y escolar de la neurodivergencia