En la última entrevista de la jornada, el programa dialogó con Delfina Figueroa Guareschi (15), arquera de la primera división femenina del Club Rivadavia, y Evelyn Artieda (21), jugadora número cinco del equipo y autora del gol en la final de ida frente a 9 de Julio. Ambas compartieron sus sensaciones y expectativas de cara al partido de vuelta que se disputará este domingo a las 20 horas, en lo que será un nuevo capítulo del clásico barrial.
El encuentro de ida dejó una ventaja mínima para Rivadavia gracias al gol convertido por Artieda a los cinco minutos del primer tiempo, una conquista que trajo tranquilidad inicial pero que no disipó la tensión propia de una final. 'Arrancar ganando da una base, pero nunca te podés relajar', coincidieron las jugadoras, que se preparan con entrenamientos lunes, miércoles y viernes a las 19 horas.
Evelyn, además de su rol dentro del campo de juego, habló de su experiencia como madre de una niña de tres años, próxima a cumplir cuatro, y de cómo el fútbol sigue siendo una parte fundamental de su vida. Contó que, tras un tiempo alejada de las canchas, volvió a jugar impulsada por la pasión y el acompañamiento familiar. 'Es una responsabilidad extra, pero mi hija me alienta desde la tribuna y eso no tiene precio', expresó.
Por su parte, Delfina, integrante de una familia históricamente ligada al Club Rivadavia, relató su camino como arquera desde muy joven y destacó el compromiso que implica ocupar un puesto clave dentro del equipo. A sus 15 años, combina la escuela secundaria con el entrenamiento y la competencia, priorizando el deporte por sobre otras actividades sociales.
Ambas jugadoras coincidieron en señalar que el fútbol femenino aún necesita mayor acompañamiento, tanto de las instituciones como del público en general. Si bien reconocen que en los últimos años hubo avances en visibilidad, remarcaron que persisten desigualdades en el acceso a canchas, horarios y recursos. 'Todavía muchas veces quedamos en segundo plano', señalaron, al tiempo que destacaron el esfuerzo colectivo que realizan para sostener la actividad mediante rifas, eventos y apoyo de sponsors.
El plantel femenino de Rivadavia está conformado por jugadoras de entre 15 y 40 años, una diversidad que fortalece al grupo y rompe con viejos paradigmas que asociaban el fútbol exclusivamente a los hombres. 'Somos muchas las que estamos cambiando esa mirada', afirmaron.
Más allá del resultado deportivo, las futbolistas destacaron el orgullo de haber llegado a una instancia histórica para el club y el valor del trabajo en equipo, la unión y la constancia. El domingo buscarán coronar ese esfuerzo en la final, con la ilusión intacta y el deseo de seguir haciendo crecer al fútbol femenino en Chacabuco.