En una conmovedora entrevista radial concedida al programa Hoy en Día por Mass Radio, Viviana Nanni y Graciela Casquel presentaron formalmente "Camino Compartido". Se trata de una agrupación comunitaria de reciente creación nacida en Chacabuco con el propósito fundamental de acompañar, contener y visibilizar las realidades que atraviesan los pacientes con cáncer, los sobrevivientes y sus redes familiares de cuidado.
La génesis de una necesidad colectiva
El proyecto tuvo su puntapié inicial el pasado 17 de septiembre, a partir de una convocatoria celular realizada por Viviana Nanni. Profesora de educación física de profesión, Viviana experimentó en carne propia el aislamiento tras someterse a un autotrasplante de médula ósea debido a un linfoma no Hodgkin agresivo de grado 3. "A pesar de tener toda la contención familiar, pude advertir que no todos eran tan afortunados. Averigüé y me dijeron que no existía en Chacabuco un espacio de este tipo", relató sobre el motor que la llevó a idear la agrupación.
Por su parte, Graciela Casquel, quien transita un diagnóstico de cáncer en estadio 4 desde hace diez años, se sumó al instante tras recibir el folleto informativo por medio de su asistente terapéutica. Graciela, que ha atravesado tres operaciones, numerosas sesiones de rayos y cuatro años de quimioterapia, destacó el valor de encontrar "pares" con quienes hablar con naturalidad. "Es hacer realidad mi sueño de tener un acompañamiento, pero también para los familiares, que a veces no saben cómo contenernos o cómo entender nuestros días difíciles".
Un enfoque integral y ambicioso
Ambas fundadoras remarcan que, si bien existen instituciones médicas dedicadas a la prevención, en la localidad hacía falta un espacio enfocado puramente en el acompañamiento cotidiano. La propuesta de "Camino Compartido" busca estructurarse a partir del próximo año mediante encuentros fijos y talleres sistemáticos. El objetivo es centralizar de manera accesible servicios indispensables que no todos los pacientes pueden costear en forma privada, tales como:
Actividad física adaptada: Coordinada bajo criterios profesionales para recuperar la masa muscular y el equilibrio perdidos durante los tratamientos.
Asesoramiento nutricional: Charlas especializadas a cargo de profesionales integradas al grupo enfocadas en oncología.
Apoyo psicológico: Espacios de contención emocional para elaborar las frustraciones y los miedos propios de la enfermedad.
Talleres recreativos: Espacios de arte, telar, tejido y pintura ofrecidos por talleristas voluntarios de la comunidad.
Adicionalmente, Graciela hizo un especial hincapié en la necesidad de integrar a los varones a estos espacios de diálogo. Explicó que, por cuestiones culturales, a los hombres les suele costar mucho más exteriorizar sus procesos de enfermedad, al punto de que a la primera asamblea asistieron 30 personas y ningún paciente masculino.
El primer paso: Caminata y mateada comunitaria
Con el propósito de empezar a socializar y visibilizar la agrupación, "Camino Compartido" invita a toda la comunidad a participar de su primera actividad pública.
Se realizará mañana sábado a las 14:00 horas, iniciando con una caminata simbólica (de las vueltas que cada uno pueda dar) alrededor de la Plaza San Martín, partiendo desde el Palacio Municipal. Al finalizar, se compartirá una merienda y mateada general para intercambiar experiencias. Desde la organización recuerdan a los asistentes llevar su propio equipo de mate y bombilla por razones de cuidado estrictamente inmunológico.
El grupo, que actualmente funciona gracias a la labor de un miniequipo de seis colaboradoras y al préstamo solidario de las instalaciones de Las Glorietas por parte de la profesora Andrea, convoca a más voluntarios y potenciales colaboradores a sumarse para consolidar la estructura de cara al futuro.