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SERGIO PALMIERI - 'Me preocupa la quietud' ante la situación económica y social del país
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SERGIO PALMIERI - 'Me preocupa la quietud' ante la situación económica y social del país

El secretario general de UOMA Chacabuco, Sergio Palmieri, realizó un extenso análisis sobre la situación económica, laboral y social del país y puso el foco en el impacto que, según planteó, las actuales políticas nacionales están teniendo en los trabajadores, los jubilados, la salud, la discapacidad, las universidades y la actividad comercial.


Durante la entrevista, Palmieri también se refirió a la realidad de los trabajadores molineros de Chacabuco, a la reciente negociación paritaria, a las dificultades que atraviesa la obra social del sector y a la falta de incorporación de personal en los molinos. Además, cuestionó lo que considera una escasa respuesta de las organizaciones sindicales y de la sociedad frente a este escenario.


'No hay nada para festejar'


Palmieri comenzó haciendo referencia a la celebración del Día del Trabajador y la Trabajadora Molinera, que este año tuvo una modificación de fecha. Explicó que la jornada pasó a conmemorarse el 24 de septiembre, coincidiendo con la fecha de creación de UOMA, y que en Chacabuco la celebración se realizó con una cena junto a trabajadores y familias.


Sin embargo, sostuvo que el encuentro tuvo un significado particular debido al contexto económico.


'Fue una linda noche, una linda jornada familiar en un momento y en un contexto que preocupa mucho', señaló. Y resumió el sentimiento con una frase que había expresado durante la propia cena: 'No hay nada para festejar, solo conmemorar y pasar un buen momento'.


Para Palmieri, la situación que atraviesa el país también alcanza directamente a la actividad molinera.


'Situación compleja para la Argentina, situación compleja para el molinero. No somos la excepción', sostuvo.


Menos ingresos y más currículums en el sindicato


Uno de los puntos centrales de su análisis fue la situación laboral en los molinos de Chacabuco.


Palmieri explicó que actualmente no se registran suspensiones ni despidos en los establecimientos locales, pero advirtió que la falta de movimiento se observa en la ausencia de nuevas incorporaciones.


Según recordó, históricamente octubre era un momento en el que los tres molinos de Chacabuco incorporaban trabajadores temporarios para cubrir las vacaciones: alrededor de 25 personas en Molino Chacabuco, entre 15 y 20 en Cañuelas y entre 5 y 10 en Basile.


'Hace dos años que no hay ingresos contratados por los seis meses de vacaciones', afirmó.


Explicó que las empresas están cubriendo las vacaciones mediante reorganización de turnos y suspensión de algunos turnos nocturnos, en lugar de sumar trabajadores eventuales.


La situación también se refleja, según contó, en la cantidad de personas que llegan diariamente al sindicato a dejar sus currículums.


'Debo tener 200 CV apilados ahí para trasladarlos a los molinos', señaló, después de explicar que reciben aproximadamente cuatro o cinco currículums por día.


Palmieri aseguró que una situación similar observa en otras empresas que tradicionalmente incorporaban personal eventual.


Una paritaria que terminó en 6,12%


Otro de los temas centrales fue la negociación salarial de los trabajadores molineros.


Palmieri explicó que la discusión paritaria comenzó con un pedido de aumento del 10%, mientras que la parte empresarial había ofrecido un 6%. Después de unos 45 días de negociaciones, el acuerdo terminó cerrándose en un 6,12%.


El dirigente sindical cuestionó especialmente el proceso de negociación y no solamente el porcentaje final.


'Lamentable información, no tanto por el número final, porque nadie está logrando más del 2% mensual, sino cómo se logra', sostuvo.


Desde su perspectiva, consideró que la organización sindical podría haber desarrollado una mayor medida de fuerza para intentar mejorar el resultado.


'Si se hubiera luchado un poco podríamos haber logrado un punto, un punto y medio más', planteó, aunque reconoció que esa diferencia tampoco modificaría sustancialmente la situación económica de los trabajadores.


Cierre de empresas y pérdida de puestos de trabajo


Al referirse a la situación nacional, Palmieri mencionó cifras sobre cierre de empresas y pérdida de puestos de trabajo que presentó durante la entrevista como parte de su diagnóstico.


Según sus dichos, durante los últimos tres años habrían cerrado unas 31.000 empresas y se habrían perdido más de 434.000 puestos de trabajo registrados.


El dirigente vinculó esas cifras con la caída de la actividad comercial y con el deterioro de los ingresos familiares. También señaló que el trabajo informal queda por fuera de esas estadísticas y, por lo tanto, resulta más difícil de dimensionar.


'Lo que está pasando en el país es muy triste. Es tristísimo', afirmó.


Como ejemplo de la caída de la actividad económica local, contó una conversación mantenida con trabajadores vinculados a la provisión de materiales para una obra de la Liga Deportiva de Chacabuco. Según relató, un corralón que habitualmente realizaba unos 25 viajes diarios había pasado a realizar apenas dos.


'Los dos corralones tenían el mismo problema', agregó.


Palmieri también señaló que observa cada vez con mayor frecuencia a jubilados trabajando como remiseros o conductores de aplicaciones, situación que consideró preocupante.


Salud y obra social: 'Es un momento que nos quita el sueño'


Otro de los ejes de la entrevista fue la situación de la obra social de los trabajadores molineros.


Palmieri explicó que existen dificultades para garantizar determinadas prestaciones y medicamentos, y afirmó que el problema también afecta tratamientos de alta complejidad.


Mencionó particularmente la falta de medicamentos utilizados para tratar el Parkinson y señaló que, según la información que recibe desde el sindicato, la situación se mantiene desde mayo.


También relató dificultades vinculadas con medicamentos oncológicos y contó que recientemente debió intervenir ante un caso que demandó varias horas de gestión para poder encontrar una solución.


'Uno entiende que del otro lado hay una familia y una situación de alta complejidad y parecería que solo somos números', expresó.


El dirigente sostuvo que la situación de la obra social 'también está en un momento preocupante' y que llegó a ser un problema que le 'quita el sueño'.


Al mismo tiempo, remarcó que los trabajadores también padecen las dificultades del sistema.


'Ese problema de obra social no lo tiene el trabajador que va y se sienta del otro lado de la mesa, sino que yo también lo tengo con mi familia. No es que unos sí, otros no, sino que está fallando el sistema para todos', sostuvo.


Jubilados, discapacidad y universidades


En su análisis general, Palmieri cuestionó también la situación de distintos sectores sociales.


Mencionó a los jubilados, las personas con discapacidad y las universidades públicas, y expresó su preocupación por las movilizaciones y reclamos que se vienen desarrollando.


Sobre los jubilados, sostuvo que llevan años manifestándose y cuestionó lo que considera una falta de respuestas.


También hizo referencia a las dificultades que atraviesa el sector de la discapacidad y al financiamiento de las universidades públicas.


En ese contexto, volvió a plantear su preocupación por lo que considera una falta de reacción social.


'Me preocupa la quietud'


Uno de los conceptos que más se repitió durante la entrevista fue la preocupación de Palmieri por la falta de movilización.


'Me preocupa la quietud', afirmó. Y agregó: 'Me preocupa la situación de estar sentados, cruzando de brazos y no atender la situación, no salir a la calle, no hacer ruido'.


El dirigente había participado recientemente de la denominada Marcha de la Bronca en Chacabuco, convocada por distintos sectores. Contó que concurrió junto a trabajadores molineros y que la movilización reunió alrededor de 26 personas.


A partir de esa experiencia, comparó la convocatoria con la cantidad de público que, según señaló, había asistido simultáneamente a actividades de la Sociedad Rural.


Palmieri aclaró que su planteo no apuntaba a cuestionar a quienes concurren a la Rural, sino a señalar la diferencia entre la participación en actividades recreativas y la movilización frente a problemas sociales y económicos.


'En lugar de estar cinco horas allá, ¿por qué no estuvimos dos horas acá y demostramos el descontento?', planteó.


Críticas a la dirigencia sindical


Palmieri también fue crítico con las conducciones sindicales nacionales.


Consideró que existe un fuerte descreimiento hacia las estructuras gremiales y cuestionó particularmente el papel de la CGT frente a la situación actual.


'Esto tiene que ser espontáneo. El pueblo argentino debe salir a la calle', afirmó.


Según su lectura, una convocatoria formal de la CGT podría no tener actualmente el nivel de adhesión esperado debido al desgaste de la conducción sindical.


Para Palmieri, la movilización no debería depender exclusivamente de una estructura gremial nacional, sino surgir también de la propia sociedad.


En ese sentido, se incluyó a sí mismo dentro de la responsabilidad: 'Somos todos responsables y yo el primero'.


La situación política en Chacabuco


La entrevista también tuvo un capítulo dedicado a la política local.


Palmieri cuestionó el armado de distintos sectores políticos de Chacabuco y sostuvo que observa agrupamientos que, según su interpretación, no están unidos por coincidencias ideológicas sino por intereses circunstanciales.


Utilizó la expresión 'amontonamiento' para referirse a esos sectores y planteó que la sociedad observa esas contradicciones.


También expresó su respaldo a la gestión municipal de Darío Golía y sostuvo que, desde su perspectiva, la actual administración atraviesa 'un momento muy alto'.


En contraposición, cuestionó a sectores políticos que, según afirmó, acompañan determinadas políticas del Gobierno nacional mientras buscan mantener posiciones políticas en el ámbito local.


Estas apreciaciones forman parte de la interpretación política personal de Palmieri durante la entrevista.


'Nunca me corrí de mi lugar'


En varios momentos de la charla, el dirigente vinculó sus críticas políticas con su propia trayectoria sindical.


'Me pueden criticar por cualquier cosa, menos por haberme corrido por algún carguito', sostuvo.


Palmieri aseguró que, incluso en momentos en los que quedó fuera de determinados espacios, mantuvo sus posiciones y defendió la necesidad de conservar coherencia con las ideas que sostiene.


También cuestionó a dirigentes que, según su interpretación, modificaron sus posiciones políticas luego de haber sido elegidos.


'Hay cosas en el medio que atraen y que dejás tus ideales y tu coherencia de por medio', afirmó.


'No supimos explicar qué estaba pasando'


En otro tramo de la entrevista, Palmieri hizo una autocrítica sobre los sectores políticos y sindicales que se oponen al actual rumbo nacional.


Sostuvo que también existe responsabilidad de quienes no lograron explicar a la sociedad cuáles podían ser las consecuencias de determinadas decisiones políticas.


'Somos responsables como en algún punto, mínimamente muy chiquito', afirmó.


En esa línea, comparó el escenario actual con experiencias económicas de décadas anteriores y sostuvo que los sectores opositores no lograron transmitir adecuadamente sus advertencias.


Su planteo fue que no alcanza con señalar las consecuencias una vez que aparecen, sino que es necesario generar herramientas para explicar y debatir previamente las decisiones políticas.


Inflación: el impacto en el consumo cotidiano


Palmieri también cuestionó la forma en que se interpreta la inflación y planteó una diferencia entre los indicadores oficiales y la percepción cotidiana de los consumidores.


'Vamos al súper, vamos a la canasta, vamos a la panadería y veamos cuál es la verdadera inflación que tenemos', expresó.


Su argumento fue que la situación económica debe analizarse también desde los precios que enfrentan diariamente las familias, especialmente en alimentos, medicamentos, combustibles y servicios.


En ese marco, consideró que la caída del consumo, la pérdida de puestos de trabajo y el aumento de las dificultades sociales son indicadores que no deberían quedar desplazados por la discusión de un único índice.


El fútbol como escape, pero no como indicador de bienestar


Hacia el final de la entrevista, Palmieri volvió sobre una de sus pasiones: el fútbol.


Sin embargo, utilizó el fenómeno futbolístico para marcar una diferencia entre entretenimiento y situación económica.


Frente a la expectativa por la despedida de Lionel Messi y la posibilidad de que el estadio Monumental se encuentre colmado, sostuvo que una cancha llena no necesariamente significa que la situación económica del país sea buena.


'Que se llene una cancha no significa que las cosas estén bien en el país', afirmó.


Para Palmieri, muchas personas pueden hacer un esfuerzo extraordinario para asistir a un acontecimiento excepcional, pero eso no permite sacar conclusiones generales sobre el poder adquisitivo de toda la población.


Un escenario que, según Palmieri, exige reacción


Al finalizar la entrevista, Palmieri volvió sobre la necesidad de que los trabajadores y la sociedad participen activamente en el debate público.


Su diagnóstico combina la situación laboral de los molinos, la ausencia de incorporaciones, las dificultades de las obras sociales, el cierre de empresas, la pérdida de puestos de trabajo y las dificultades que observa en jubilados, personas con discapacidad, universidades y otros sectores.


'Hay que hacerse cargo', resumió.


También habló del próximo Congreso Molinero, que se realizará en noviembre, y anticipó que será una instancia de debate fuerte dentro del gremio.


'Defendemos al trabajador, a la trabajadora de la manera que nosotros creemos que hay que defenderla', sostuvo, y aseguró que llevará al encuentro los mandatos que surjan de las asambleas de base.


El dirigente cerró con una definición vinculada a su propia continuidad sindical: volverá a presentarse para conducir la seccional si cuenta con el respaldo de los trabajadores, pero aseguró que, si en algún momento los afiliados consideran necesario un cambio, volverá al molino.


'Día que los compañeros de Chacabuco digan que quieren una modificación, volveremos a trabajar al molino mirando todo de frente', afirmó.


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