El director de Juventud de Chacabuco, Mariano Riva, repasó las múltiples actividades que viene desarrollando el área, con especial énfasis en el acompañamiento a los jóvenes en materia educativa, salud mental, participación ciudadana y acceso a oportunidades académicas. Durante una extensa entrevista, destacó el trabajo articulado con distintas instituciones y remarcó la importancia de escuchar las necesidades reales de los adolescentes.
Uno de los ejes centrales de la gestión es el acompañamiento al CBC de la Universidad de Buenos Aires. Riva explicó que desde Juventud colaboran con la difusión de la oferta académica y recorren las escuelas para informar a los estudiantes sobre las ventajas de cursar el Ciclo Básico Común en Chacabuco. Señaló que el contacto cercano con los docentes y la menor cantidad de alumnos por curso representan una ventaja importante respecto de las sedes masivas de Capital Federal, además del ahorro económico que implica permanecer un año más en la ciudad antes de trasladarse.
En relación con las residencias estudiantiles, confirmó que existen posibilidades de ingreso durante el año para jóvenes que permanecen en lista de espera, debido a que varios estudiantes regresaron de las casas universitarias, especialmente desde La Plata. Según explicó, las dificultades económicas y los paros universitarios influyeron en la adaptación de muchos jóvenes, provocando un número inusual de bajas durante el ciclo lectivo.
Otro de los proyectos destacados es el fortalecimiento de la preparación académica para quienes planean continuar estudios superiores. En ese marco, adelantó el trabajo conjunto con la UTN para desarrollar talleres orientativos y nivelatorios destinados a estudiantes de los últimos años del secundario, sumando nuevas herramientas para facilitar el ingreso a la universidad.
La salud mental también ocupa un lugar prioritario dentro de la agenda juvenil. Riva señaló que el área trabaja de manera articulada con Salud Mental Comunitaria, impulsando campañas de concientización y brindando herramientas para que los jóvenes puedan identificar situaciones problemáticas y buscar ayuda cuando sea necesario. Consideró fundamental que las actividades deportivas, culturales y recreativas funcionen como espacios de contención y expresión para los adolescentes.
En ese sentido, destacó la recuperación y fortalecimiento de los centros de estudiantes en las escuelas secundarias del distrito. Sostuvo que la participación juvenil es clave para conocer las problemáticas reales que atraviesan los adolescentes y para generar proyectos que respondan a sus necesidades concretas.
Riva también valoró el crecimiento del programa Jóvenes y Memoria, que reúne a decenas de participantes cada semana. Entre las actividades realizadas mencionó el acto por los 25 años de la Comisión de Memoria y Justicia de Chacabuco, la colocación de una nueva placa con información digital accesible mediante códigos QR y las visitas educativas a espacios vinculados con la memoria histórica de la provincia.
Asimismo, destacó el trabajo territorial desarrollado a través de talleres barriales donde los propios jóvenes identifican problemas de sus comunidades y elaboran propuestas para solucionarlos. Entre las acciones concretadas mencionó mejoras en espacios deportivos, charlas sobre consumos problemáticos, campañas de concientización ambiental y proyectos impulsados junto a concejales y organizaciones sociales.
Finalmente, Riva remarcó que el desafío principal es seguir acercándose a los jóvenes, escucharlos y generar oportunidades que favorezcan su desarrollo personal, educativo y comunitario. 'Cuanta más participación y compromiso tengan los chicos, mejores respuestas podremos construir', sostuvo.