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Marcelo Chata García: el perfil del votante libertario
Audios Hoy en día .
Hora: 19:20

El profesor universitario publicó en su red social facebook una apasionante reflexión sobre los intereses que gobiernan nuestro país y el comportamiento social ante los poderes gobernantes. Tras su escrito estuvo en Hoy en día en una amena conversación radial donde profundizamos su escrito y el Chata trazo un claro votante del votante de La libertad avanza, a quien definió como alguien que siente sus estructuras amenazadas por movimientos que buscan derechos. Notón.


 


Lo publicado en facebook es lo siguiente:


LOS 3 LIBERALISMOS


EL LIBERALISMO ACADÉMICO es teórico. Lógicamente inexpugnable. Con la belleza de las fórmulas matemáticas en las que se basa. Es tan perfecta su lógica que es fácil comprender su estructura de leyes de mercado, de oferta y demanda y utilizarla para comprender especulativamente todo. El sentido común sede a su autoevidencia.


De la perfección del modelo emana una ética: el egoísmo individual es el mejor camino para el bienestar general. Puede por tanto volverse religión, pues comparte la creencia en lo abstracto y en el camino recto. Dios es quién más ha aumentado su patrimonio, pues él es camino de eficiencia, ganancia y éxito.


Como teoría también alumbra la práctica, tanto en diagnóstico como en resolución. No obstante, tanto erran las consultoras como los gobiernos, pues la realidad no es la teoría. Ni el ser humano se ajusta al homo economicus, ni los mercados se auto regulan por 'una mano invisible'.


EL LIBERALISMO COARTADA. Quizá no existan los liberales, tan sólo un poder económico y político al que por momentos le sirve el liberalismo para defender sus intereses. Coartada de negociados. Cuando amenaza la competencia, piden proteccionismo; cuando llegan al Estado, se favorecen de sus normas y recursos; cuando consiguen la concentración económica suficiente para liberarse de la competencia, aman los monopolios; cuando la meritocracia los desestabiliza, hacen lo posible por evitar la igualdad de oportunidades.


Entonces ya no hay la misma educación, ni alimentación, ni salud para todos y todas. Los pedidos de igualdad de las mujeres, las disidencias sexuales, los pueblos originarios, los migrantes, los discapacitados, los empobrecidos es algo a lo que internamente le temen. Y hay que usar el liberalismo como coartada para eliminar las políticas públicas que igualen las cosas.


EL LIBERALISMO SÁDICO: hay quienes encuentran en el liberalismo un castigo hacia el otro. Una moral que celebra el sufrimiento ajeno de quien queda sin trabajo o marginado de la sociedad. Así aúna el goce que desprecia al otro con la imagen de ciudadano de bien. Castigo divino o de las leyes naturales de la economía, lo mismo da. La absolución del liberal de cualquier responsabilidad está consumada.


Cada quien es responsable de su destino y, por ende, de su sufrimiento. El calvario será su bautismo como ciudadanos de bien o ni vale molestarse por los fracasados: cárcel y represión.


Hay, tal vez, quienes creen honesta e inocentemente en el primer liberalismo. El cóctel de los tres nos gobierna por dentro y nuestra salud mental lo sabe.


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