En una nueva edición de su columna dedicada a las temáticas de género y derechos, la referente feminista Marcela Ricca visitó los estudios para reflexionar sobre una problemática que continúa atravesando a la sociedad: las múltiples formas de violencia que muchas veces permanecen invisibles.
Durante la entrevista, Ricca explicó que cuando se habla de violencia, generalmente se piensa en las agresiones físicas, aunque existen muchas otras manifestaciones que afectan profundamente la vida cotidiana de las personas.
"La violencia no comienza con un golpe. Muchas veces empieza con el control, la manipulación, el aislamiento, las humillaciones, el desprecio o el manejo económico. Son situaciones que pueden naturalizarse y que terminan generando un enorme daño emocional", expresó.
La columnista hizo especial hincapié en la importancia de identificar las señales tempranas, ya que muchas víctimas atraviesan largos períodos sin reconocer que están viviendo una situación de violencia.
En ese sentido, señaló que la violencia psicológica suele ser una de las más difíciles de detectar, debido a que no deja marcas físicas, pero deteriora la autoestima, la confianza y la autonomía de quien la padece.
Ricca también remarcó que las violencias pueden presentarse en distintos ámbitos: dentro de la pareja, en la familia, en espacios laborales, educativos e incluso a través de las redes sociales.
Otro de los ejes centrales de la charla fue la necesidad de romper con la naturalización de determinadas conductas, muchas veces justificadas bajo frases como "es su forma de ser", "lo hace porque te quiere" o "son problemas de pareja".
"La violencia nunca debe justificarse. Es fundamental hablar, pedir ayuda y construir redes de acompañamiento", sostuvo.
Además, destacó el rol de la educación, la prevención y la información para construir vínculos más saludables y una sociedad con mayor igualdad y respeto.
Finalmente, Ricca invitó a la comunidad a mantenerse atenta frente a estas situaciones, acompañar a quienes puedan estar atravesándolas y continuar generando espacios de reflexión que permitan visibilizar problemáticas que, aunque muchas veces no se ven, afectan profundamente la vida de las personas.